Con la obra de conexión a la red de agua corriente que arrancó esta semana en el barrio, tu casa ya va a tener agua segura. Filtrada de sedimentos y sin sabor a cloro, servida directo de tu propia canilla — instalado en el día.
¿Por qué seguir gastando en bidones? Aprovechá el momento justo para pasarte a agua corriente filtrada — sin gusto a cloro, sin sedimentos y sin sarro.
El filtro de 5 micrones retiene partículas y arenilla, comunes en instalaciones nuevas recién conectadas a la red.
El cartucho de carbón activado saca el gusto y olor a cloro del agua de red, para tomarla directo de la canilla.
El agua de red de AySA ya tiene el arsénico controlado, a diferencia del agua de pozo. Este kit de filtros mejora lo que la red no controla: sabor, olor a cloro y sedimentos.
Te dejás de gastar en agua mineral y bidones: agua lista para tomar directo de la canilla, todos los días, sin cargar ni reponer nada.
Grifería y kit de filtros, ya instalados y funcionando como un solo sistema — así te va a quedar debajo de la mesada, con conexión directa a la red de agua.
Precio final instalado: cuatro con filtros de sedimentos y carbón activado, según la grifería que elijas, y una de ósmosis inversa.
No. El agua de red no tiene sarro, a diferencia del agua de pozo de la zona, que sí lo forma con el tiempo. Es un buen momento para cambiar la canilla vieja o manchada por una nueva.
La instalación se hace en el mismo día, sin obra ni roturas en tu cocina. Se conecta directo a la llave de paso existente bajo mesada.
No hace falta esperar. Instalando ahora vas a tener agua filtrada funcionando desde el primer momento en que llegue la conexión de AySA a tu casa, sin una segunda intervención en tu cocina más adelante.
Depende de la grifería que elijas: desde $220.000 con la opción Esencial (usando tu canilla actual) hasta $345.000 con una canilla nueva 3 en 1 fría/caliente/filtrada. Si preferís ósmosis inversa de 5 etapas, el equipo instalado es $690.000. Todos incluyen instalación.
Filtro de sedimentos de 5 micrones, filtro de carbón activado que elimina el cloro y el mal sabor, la canilla que elijas, y la instalación completa en el día. Servicio directo, sin intermediarios.
Para agua de red, un filtro de sedimentos de 5 micrones más uno de carbón activado debajo de la mesada, con canilla propia para agua filtrada o una 3 en 1 fría, caliente y filtrada. Es lo que instalamos en todas las opciones.
No. Este kit está pensado para agua de red: mejora el sabor, el olor a cloro y retiene sedimentos, pero no es un tratamiento para arsénico. Si tomás agua de pozo, lo correcto es hacer un análisis de laboratorio antes de elegir cualquier equipo.
Los filtros de sedimentos y carbón activado (las cuatro primeras opciones) retienen partículas y quitan el cloro, el olor y el mal sabor, sin cambiar los minerales del agua; no usan electricidad ni descargan agua al desagüe. La ósmosis inversa de 5 etapas suma una membrana que además reduce sales y minerales disueltos: el agua queda más depurada, pero usa tanque, descarga una parte al desagüe y requiere recambio periódico de membrana y filtros.
Con agua de red, para mejorar sabor y olor alcanza con sedimentos y carbón activado, que es la opción más económica y de menor mantenimiento. La ósmosis inversa conviene si querés el agua más depurada posible (por ejemplo para bebés, café o hielo) y no te molesta el mantenimiento extra. Si tenés agua de pozo, primero hacé un análisis de laboratorio.
Un equipo de ósmosis inversa aprovecha cerca de 30% del agua que recibe y descarta alrededor de 70% al desagüe. Necesita una presión de red de unos 2 kg; si tu casa tiene menos, se agrega una bomba presurizadora. Hay que conectarlo también al desagüe de la cocina.
De manera orientativa, los filtros se cambian una vez por año (alrededor de $60.000) y cada dos años se cambian filtros y membrana (alrededor de $120.000). Los valores pueden variar; consultanos el precio actual de los repuestos.
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